STEVE HARRIS – Domando con el corazon por Juan Araquistain

STEVE HARRIS Y “THE TOUCH OF LOVE”

Su vida

Cuando era niño, los caballos eran un juguete para él, y cada vez que sus obligaciones en el rancho de sus padres le dejaban algo de tiempo libre lo pasaba jugando con ellos.

Muy joven empezó a trabajar de cowboy en distintos ranchos de ganado repartidos por distintos estados como Arizona, Montana, Wyoming o Washington. Para él, en aquella época, los caballos no eran más que herramientas de trabajo. Los usaban para trabajar sin importar mucho que pensaban o sentían los caballos. Lo único importante era que sirvieran para el trabajo. Nadie se preocupaba de si el caballo sufría o no en su desbrave y posterior entrenamiento, si alguno se lesionaba o moría no era demasiado importante, se cogía otro y ya estaba. Párale y sus compañeros de rancho el entrenamiento de los caballos era todo a la fuerza, como ejemplo, siempre se empezaba atando una pata al cuello del caballo y dejándole a sí durante horas para romper su espíritu y que se rindiera ante el hombre. Bueno tal vez era un poco rudo, pero su padre y su abuelo lo habían hecho desde siempre.

Steve se había criado siempre en el campo, era una persona sin mucha formación y bastante independiente. Iba de rancho en rancho trabajando con ganado sin preocuparle mucho el mundo que le rodeaba. Pero a los 35 años, su vida dio un giro de 360º. Él cuenta que tuvo un encuentro espiritual con Jesucristo, que cambió su vida. A partir de ese encentro empezó a leer la Biblia, texto inspirado por Dios. Según nos dice Steve, él encontró al Autor antes de leer el Libro. Ese encuentro con Dios hizo centrar toda su vida en seguir las enseñanzas que recibía a través de la lectura de la Bilblia, y empezó a pensar que su trabajo con los caballos tenía una trascendencia que antes no había percibido. De alguna manera sentía que trabajar con caballos le acercaba más a las personas.

En 1985, cuando tenía 45 años, se encuentra con el maestro Ray Hunt con quien vio por primera vez trabajar caballos en libertad en el corral redondo. Estuvo viendo trabajar a Ray Hunt durante un día, en que desbravó más de 10 potros y puso a todos a trabajar, lo que impresionó a Steve profundamente. Al terminar la sesión compró uno de sus vídeos y se fue a su rancho, donde tras ver el vídeo creyó saberlo todo sobre el trabajo en el corral redondo. Sin dudarlo un momento se construyo su propio corral redondo, se aseguró de hacerlo muy sólido y resistente para que aguantara a cualquier cabalo por muy salvaje que este fuera. El primer caballo que trabajó en el corral, se botó tan fuerte cuando lo montó que le arrancó los pantalones. Tras recuperarse de la caída, pensó, tal vez sería mejor volver a ver el vídeo y asegurarme de entender bien el trabajo de Mr Hunt.

Observando a Ray Hunt pensó que los caballos veían a Ray igual que Steve veía a Dios, los caballos se ponían en las manos de Ray Hunt para que los guiara al igual que Steve se ponía en las manos de Dios. Esta reflexión fue la que le llevó a ver muy claro que el trabajo con los caballos le acercaba más a Dios.

Su siguiente experiencia con la doma natural fue con Buck Branaman, quien de verdad le ayudó muchísimo. Posteriormente tuvo la oportunidad de trabajar con Pat Parelli, quien estuvo impartiendo cursos en su casa en los años 87 y 88. Por esa época empezó a domar mustangs salvajes en exhibiciones abiertas al público, y fue en una de ellas cuando mientras trabajaba a un caballo se dio cuenta de que el dueño del mustang estaba presente y empezó a explicarle que es lo que estaba haciendo mientras trabajaba con el potro, y así empezó la idea de impartir clinics sobre el inicio de potros. Así estuvo durante tres años hasta que en 1988 tuvo una visión sobre el “portaflex”.

Esteve vió un gran corral redondo hecho de tela y postes, que estaba cubierto por una gran lona sujetada al suelo por tensores atados a unas estacas clavadas en el suelo, al que entraban centenares de personas. Steve se encontraba en el centro de este corral montado en su caballo mientras la gente le rodeaba, y estando así el Señor le habló y le dijo “si enseñas a las personas a comunicarse con los caballos, aprenderán también a comunicarse mejor entre ellos mismos, lo que les permitirá comunicarse mejor con su creador”.

En ese momento Steve salió de su casa y empezó a trabajar en la construcción del corral redono que se apareció en su visión, y así nació el Portaflex, un corral transportable, hecho de tela y estacas, que se monta en una hora y es perfecto para el trabajo con caballos, incluso con los más salvajes como son los Mustangs, pues aunque se tiren contra las paredes y se golpeen, nunca resultan lastimados. Además de la utilidad que tiene disponer de un corral redondo que se transporta en el maletero del coche y se monta en cualquier lugar en una hora.

El portaflex fue algo más que un buen producto comercialmente hablando, crear el portaflex le permitió llegar a lugares que fueron trascendentes en su vida, pues de una demostración del producto salieron nuevos trabajos y nuevas relaciones personales que marcaron su trayectoria.

El portaflex fue algo más que un buen producto comercialmente hablando, crear el portaflex le permitió llegar a lugares que fueron trascendentes en su vida, pues de una demostración del producto salieron nuevos trabajos y nuevas relaciones personales que marcaron su trayectoria.

El Hombre que hablaba con los Mustangs

El Mustang es el legendario caballo salvaje americano. Mustang, que para muchos significa mestizo, en el sur oeste de los Estados Unidos se entiende como animal sin dueño, y así fue durante cientos de años. Los mustangs que originariamente provenían de los caballos que introdujeron los españoles en América, con el tiempo se fueron mezclando con los más variados tipos de razas. Una gran parte de ellos fueron muchos de los caballos que llegaron al oeste conduciendo olas carretas de las grandes migraciones de colonos, que al llegar al oeste se liberaban. Otros muchos, más recientemente provienen de los caballos liberados por la caballería de los Estados Unidos cuando está dejó de ser a caballo para ser motorizada. Y durante cientos de años, los Mustangs se mezclaban con las yeguas de los ranchos con los que compartían los pastos del Gobierno.

En Estados Unidos todas las tierras de pasto del Gobierno se alquilan a los rancheros que las utilizan para sus reses y caballos. Pero en estas tierras de pastos también habitaban los Mustangs. Los sementales jóvenes, que no tenían su propia manada se apropiaban con mucha facilidad de las yeguas de los rancheros, que por otro lado eran muy mansas. Muchas de estas yeguas eran recuperadas pero estaban preñadas y era muy normal que esos potros al destetarse se quedaran en los pastos con las mandas salvajes, con lo que la población iba en aumento. Al estar esas tierras controladas por los rancheros, éstos terminaron con los depredadores naturales de los caballos, pues lo hacían para proteger a su ganado, así lobos, osos y pumas, fueron desapareciendo, con lo que al no tener enemigos naturales los Mustangs crecieron de tal forma que llegaron a convertirse en una plaga, pues había tantos que no había pasto suficiente para el ganado de los rancheros que estaban pagando por esas tierras. Ante esa situación, los Mustangs empezaron a ser perseguidos y matados.

Hasta finales de los años 60, los Mustangs eran caballos que cualquiera podía coger y quedarse, no había ningún problema, eran de libre disposición. En realidad tras la presión de varios grupos ecologistas que pretendían salvar al caballo salvaje, se creó el Acta de protección del caballo salvaje. Mediante este plan de protección, se decidió recoger a los Mustangs y meterlos en reservas, a la vez que se ofrecía un plan de adopcióna los particulares de quisieran tener uno de estos magníficos animales. Para ello se reunían grandes manadas que se encerraban en centros de adopción, donde eran separados en varios grupos. En uno los enteros mayores de dos años, en otro las yeguas sin potro, en otro los menores de dos años y en otro las yeguas que estaban dando de mamar. Se vacunaban y desparasitaban y algunos también se les castraba. Esa era su primera experiencia con las personas, lo que de verdad resultaba muy traumático.

Una vez realizada esta operación se ponían a disposición para su adopción. Una persona podía optar como máximo a cuatro ejemplares por año, y tenía la obligación de conservarlos durante un año antes de poder venderlos. El precio de salida era de 120$, pero si había dos o mas personas interesadas en el mismo ejemplar se realizaba una subasta.

El problema que surgió, es que se creó una corriente de opinión, sobre la necesidad de salvar al caballo salvaje, y mucha gente con muy buenos sentimientos, pero sin ninguna preparación, acudió al programa de adopción para salvar a un caballo. En realidad no había de que salvarlos, pues lo ejemplares no adoptados iban a reservas donde estaban viviendo en libertad en grandes extensiones, tal como lo hacían en los terrenos libres. Lo que ocurrió es que a muchos de los “salvados”, los encerraban en corrales, y la gente tenía miedo de acercarse a ellos, no sabían como amansarlos. Y al tenerlos que tener un año por imperativo legal, se dejaban encerrados durante ese tiempo, sin cuidado alguno. No se vacunaban, ni se arreglaban sus cascos, ni se sacaban nunca del establo, etc. En definitiva que los caballos sufrían una tortura terrible para un animal salvaje.

A Steve Harris se le contrató para que acudiera a los centros de adopción a amansar caballos, que así fueran más fáciles de manejar por la gente que los quería adoptar. Un día mientras que amansaba a un potro estando presente la persona que lo había adoptado, empezó a explicarle su método de trabajo y vio que la gente ponía mucho interés, de esa experiencia nació la idea de realizar clinics de doma de potros.

Un día que se dirigía a California para realizar una de esas exhibiciones en un centro de adopción, pasó por delante de “Flag is up Farm”, el rancho de Monty Roberts, y pensó en entrar y hacerle una demostración del Portaflex, pues sabía que Monty usaba el corral redondo. Tras la demostración del Portaflex, Steve invitó a Monty a que acudiera a su exhibición del día siguiente pues se realizaría a pocos kilómetros del rancho. Monty acudió a la cita y cuando llegó Steve ya había terminado con uno de los Mustangs y lo estaba montando por fuera del corral entre el público. Monty le pidió que si podría trabajar otro mustang aplicando su técnica del Join Up, y mientras Monty le decía que hacer Steve, lo realizaba y terminó montando el potro. Para terminar Monty trabajó él mismo un tercer potro que tras un rato también montó Steve. Tras esa experiencia Monty contrató a Steve como ayudante pues hacía poco que tenía a Shy Boy y necesitaba un jinete para que lo montara.

Steve estuvo 18 meses trabajando con Monty, vivió largas temporadas en el rancho y su trabajo consistía en montar a Shy Boy o a Tucker, el caballo ciego de Monty, en el inicio de sus exhibiciones. También se encargaba de conducir el remolque de exhibición en exhibición, y de ayudar a cargar a aquellos caballos difíciles que tenían que ir a las exhibiciones para enseñarles a subir a los remolques, sin resabiarlos, ni enseñarles, pues eso se tenía que hacer por Monty en la exhibición.

Hace unos 15 años, cuando Lucy Rees estaba realizando su viaje por la reservas indias de Arizona, se encontró con Steve que había acudido a el rancho donde Lucy estaba pasando unos días para mostrar su portaflex. Resultó que el caballo del compañero de viaje de Lucy estaba dando algunos problemas de comportamiento y Steve se ofreció a trabajar un poco con él. Realizó su trabajo en el corral redondo y fue entonces cuando Lucy conoció ese tipo de trabajo. Para Lucy fue toda una revelación, pues ella siempre había tenido que trabajar los caballos en las montañas. Descubrió que el corral redondo era el aula perfecta para enseñar a los caballos, que allí dentro la comunicación es mucho más fácil, y así fue como Lucy empezó a utilizar el corral redondo en su trabajo en libertad con los caballos.

Adiestrador de caballos y pastor de hombres (The Touch of Love)

Steve es un gran domador de caballos a los que doma desde el corazón. De igual forma, Steve quiere llegar a las personas y mostrarles su menasje evangélico a través de los caballos. Es mediante su labor con los caballos como quiere acercar a sus alumnos al mensaje de Cristo. Steve nos dice que al igual que él confía totalmente en Cristo y se pone en sus manos y se deja guiar, de igual modo, Steve se convierte en el guía del caballo. En ese guía sabio y bueno que te conduce por el camino ayudándote cuando aparecen las dificultades, que a veces debe corregir tus errores, pero siempre, aunque deba mostrarse firme, lo hace desde el corazón.

Su trabajo desde un punto de vista técnico consiste, en dejar al caballo libre en el corral redondo y captar su atención. Una vez que consigues que el caballo responda a tus señales y seas capaz de controlar sus movimientos, esperas su señal, que bajando el cuello te diga estoy preparado para ponerme en tus manos para dejarme guiar por ti. En ese momento le deja parar y descansar y se acerca a él. Observa bien al caballo hasta que este le permite tocarlo. El primer contacto es esencial. Acaricia al caballo por todo el cuerpo con un contacto intenso, mediante el que le transmite todos sus sentimientos de amor hacia él. Eso es el “Touch of Love” A partir de ahí empezará con ejercicios de guía, con o sin el ramal, ejercicios de insensibilización, etc. Las técnicas empleadas en el adiestramiento no difieren mucho de las que usan otros grandes maestros de la doma natural. Creo que la diferencia con otros es que así como muchos quieren llegar al cuerpo y mente del caballo, Steve no se conforma sólo con eso, él quiere llegar al cuerpo, la mente y también su parte emocional.

Cursos en España

El pasado 2007 Steve llegó a España de la mano de Victor Ros director de Equilibre, Centro de Adiestramiento Natural, en Gaia, Tarragona. Además de los cursos que impartió en Equilibre, al que asistieron numerosos expertos en Doma Natural, entre ellos la propia Lucy Rees, Steve recorrió distintos puntos de Cataluña ayudando con sus consejos a varios jinetes. Cabe destacar su presencia en la ganadería de “Cavalls Pintats”, donde estuvo trabajando con varios alumnos de Juan Araquistain, mostrando su maestría en el conocimiento de los caballos y de la monta western.

Para este año 2008, está previsto que vuelva a España en el mes de mayo. El programa está apretado, ya están previstos varios cursos de Touch of love en Equilibre, una exhibició de doma de potros en la Fira del Cavall de Sabadell, otra exhibición en Menoría previa a un curso de manejo de ganado. Varios cursos de manejo de ganado en las instalaciones de Natural Hipic junto a Juan Araquistain.

DOMANDO CON EL CORAZON

por Juan Araquistain

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