Yeguas conocidas reducen el estrés del destete

El destete en caballos ferales

En estado feral los caballos,, normalmente son destetados sobre los 9 meses de edad, coincidiendo con un nuevo parto de la yegua. Algunas yeguas que tiene que parir en primavera suelen destetar su potro del año anterior en invierno, pero la mayoría de ponis en la New Forest destetaron sus potros solo unos días o semanas antes del parto. (Tyler, 1972). Joel Berger (1986) en su estudio de los caballos de la Great Basin, observó que la mayoría (85%) de potros se destetaban sobre los 9 meses, y de estos el 90% no se vuelven a ver mamando durante el transcurso del estudio. Encontró también una correlación interesante entre la edad de destete y el historial y estado reproductivo de la yegua. Es decir, algunas yeguas destetaron sus potros a los 16 meses, y ninguna de estas parió el último año.

El destete natural es un proceso gradual en el cual las yeguas van limitando el acceso a la ubre de los potros y por tanto gradualmente estos aprenden a depender de otras fuentes de alimentación. La limitación impuesta por la yegua puede ser la de irse o evadir el potro, o incluso amenazándoles. Los potros a su vez han desarrollado tácticas para conseguir su fin de amamantar, algunos utilizan el bloqueo; colocándose literalmente delante y perpendicular a la madre quien es obligada a parar, el potro avanza rápidamente y con destreza empuja su cabeza bajo la ubre. Algunos utilizan una táctica descrita por Keiper (1985), donde los potros efectúan un “con job” o engaño, convencen a la madre para comenzar acicalamiento mutuo y se va posicionando cada vez mejor hasta que una vez más el hábil potro lanza su cabeza y golpea la urbe de su madre.

En estado feral los caballos aun siendo destetados no suelen sufrir de una separación forzada. En la New Forest, Tyler (1972) observó como aun habiendo sido destetados la mayoría de potros se quedaban cerca de sus madres hasta maduración sexual. Las potras suelen dispersar de su banda natal en cuanto les entra el primer celo y de estas 81% no vuelven a su banda después del primer cortejo. Los potros suelen juntarse con bandas de solteros con quienes habían sido expuestos anteriormente (71%), o son expulsados por los sementales en cuanto los potros llegan a la pubertad, sobre 18 meses. Sin embargo parece que tanto potros como potras pueden ir y venir de su banda natal, quedándose a veces días y semanas separados de la banda natal antes de irse definitivamente.

El destete en caballos domésticos

En las prácticas domesticas la situación es claramente diferente. En la todavía mayoría de casos los potros son separados de las madres a muy temprana edad y de una forma repentina.

Nuestras prácticas tienen consecuencias dramáticas tanto para las yeguas, a quienes les interrumpimos su programa evolutivo además de cambiar radicalmente su estilo de vida y prioridades, y a los potros, a quienes como mínimo les eliminamos una fuente de alimento y el apoyo de una estabilidad y seguridad emocional. Como dice Lucy Rees (1986); Un potro aislado y recién destetado se encuentra consternado, asustado y solo.

Un punto muy importante del siguiente estudio, y uno que seguramente la mayoría ya saben, es que el destete produce estrés al potro cual sea la forma que hagamos las cosas. Se trata pues de encontrar la forma en la cual sufren menos estrés e ir afinando nuestros conocimientos para mejorar nuestras prácticas.

Vista rápida del estudio

Behavioral and physiological responses of young horses to different weaning protocols: A pilot study.     
Erber R, Wulf M, Rose-Meierhöfer S, Becker-Birck M, Möstl E, Aurich J,                     Hoffmann G,  Aurich C.                    
Graf Lehndorff Institute for Equine Science , Neustadt (Dosse) , Germany.               Stress. 2011 Aug 29. [Epub ahead of print]

El equipo de Dra. Christine Aurich de la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena, encontró que la manera en que el destete ocurre puede tener un efecto dramático sobre el tiempo necesitado por el potro para recuperarse del shock producido por dicha separación.

El grupo de investigación de Christine Aurich,  experimentaron tres maneras de destete con tres diferentes grupos de potros;

Grupo A – potros sometidos a un shock repentino y fueron separados de todas las yeguas de golpe, dejándoles solos.

Grupo B –  potros también separados de sus yeguas de forma repentina, pero esta vez se quedaron con ellos dos yeguas sin parentesco, pero que estuvieron con los potros desde su nacimiento hasta la conclusión del experimento.

Grupo C – potros gradualmente separados de las yeguas. Se fue sacando dos yeguas cada día durante tres días.

Los niveles de hormonas de estrés (cortisol)en la saliva de los potros y la variabilidad del latido del corazón (HRV) se utilizaron para medir los niveles de estrés con las siguientes conclusiones:

  • En todos los potros encontraron niveles de hormonas en saliva (cortisol) similar a los encontrados en caballos siendo transportados, indicando un alto grado de estrés.

  • Los niveles de hormonas no dependían del método de destete; todos sufren estrés y todos perdieron peso después del destete.

  • Sin embrago, encuentran diferencias significativas en el tiempo que tardan los potros en acostumbrarse a la vida sin la madre.

  • Los potros de los grupos A y C  tardaron más tiempo que los del grupo B en recuperar peso.

  • También se observo que los potros de los grupos A y C, pasaron mucho más tiempo que los del grupo B relinchando y caminando arriba y abajo, supuestamente buscando las madres.

Notas del autor

Claramente, hagamos lo que hagamos, el destete produce estrés en potros y yeguas. Hasta ahora han sido mayoría los que destetan sus potros a los 6 meses de edad. Los potros destetados muchas veces los juntan en grupos compuestos de potros de la misma edad. Se crea pues una congregación de animales estresados, algunos sin duda llevaran las secuelas el resto de su vida.

La Dra. Marthe Kiley-Worthington (1987) va mas allá en considerar la importancia de la experiencia temprana y sugiere como muchos otros científicos que el trauma causado durante el destete crea una base para el comportamiento anormal y también la de conductas antisociales. El proceso de destete está identificado y asociado con estrés potencial tanto psicológico, físico y nutricional (Waran et al, 2007) y es un tema de preocupación en el bienestar de los caballos. No es de extrañar ya que para el potro la privación maternal que conlleva un cambio radical en su dieta, además del aislamiento social y fuerte cambio de su entorno. Pero no acaba aquí el tema sino que también muchos sufren un incremento del manejo humano en este periodo.

Sigue habiendo un abismo entre lo que sabemos, lo que se ha experimentado científicamente, y las practicas actuales en el destete de potros. Me alegra sin embargo que los estudios científicos y cuantitativos nos indica claramente que si queremos entender como destetar potros de la forma mas saludable tenemos que seguir observando cómo los caballos ferales y incluso los équidos salvajes lo hacen en estado de libertad:

Gradualmente y a la edad conveniente (a partir de los 8,5 meses), sin ser separados de la madre o como mínimo dejarlos en compañía de otros 

Horsetalk article October 6, 2011 – Familiar mares can help reduce weaning stress – study

Horse.com article by: Christa Lesté-Lasserre October 03 2011-  Study: ‘Nanny’ Horses Reduce Weaning Stress for Foals

Desvelando el mito de refuerzos y castigos – Dr. Roger Abrantes

Traducido por Victor Ros del articulo original; Unveiling the Myth of Reinforcers and Punishers de Dr. Roger Abrantes

Habéis oído sobre los reforzadores negativos y positivos, castigos positivos y negativos. Encuentras difícil distinguir los unos de los otros, o incluso encontrar la definición correcta; estas confuso de cómo y cuándo utilizar uno u otro. Mi propósito es aclarártelo.

Siendo biólogo y etólogo, yo estudio estos temas independientes de ideales políticas, intereses comerciales y/o modas. Tendrás pues que perdonarme por alguna declaración que pudiera ser políticamente incorrecto. Por favor, ten en cuenta que no soy político, solo soy un biólogo.

Básicamente, y es tan simple como esto, el comportamiento de todos las criaturas vivas cambia a razón de sus consecuencias;  solo hay dos formas en la cual el comportamiento cambia. Puede ser más de ello, o menos de ello. Incluso lo que llamamos comportamiento nuevo, no es nada más que un incremento en frecuencia, intensidad y/o duración de los componentes del comportamiento en el repertorio del individual en cuestión. A veces, nuevos comportamientos son la suma de la recombinación de elementos bien practicados. Podemos alterar su frecuencia, su intensidad, su duración, y podríamos asociarlos con estímulos nuevos, pero si ese elemento particular de comportamiento no estuviera en el repertorio conductual del animal, no aparecería.

Como saben todos, el comportamiento que es reforzado tiende a incrementar en frecuencia, intensidad, y/o duración mientras el que es castigado tiende a hacer todo lo contrario. e.j.  disminuir en frecuencia, intensidad, y/o duración.

Como deberían saber todos, un refuerzo no es un premio como el cheque que nos da nuestro jefe al final del año porque gano mucho dinero. Un reforzador es todo lo que de alguna manera incrementa un comportamiento determinado. No podría incrementar el comportamiento de todos, ni todos los comportamientos. Un reforzador pues solo refuerza en relación a una conducta específica de un individuo especifico.  También podría funcionar, como lo hacen a veces los reforzadores, en otras circunstancias que esos previstos, y sobre una clase de individuos, pero esto es un “bonus”, no un requisito.

Un castigador tiende a disminuir la frecuencia, intensidad y / o duración de un comportamiento. Una vez más, castigadores son particulares a conductas específicas y individuos, y no tienen que operar sobre varios individuos o conductas. Hay hoy día, la tendencia de relacionar los castigos con violencia, mutilación, etc., pero un castigador es solo un aversivo, e.j. algo que alguien evitarías en contexto específico, y de ningún modo tiene porque ver con violencia o mutilación. Me disgusta inmensamente la mayonesa, lo cual implica que cualquier restaurante en la cual me sirven un bocadillo con mayonesa, disminuirá las veces que vaya ese restaurante específico. El chef me está castigando, aunque ni lo sabe. Cuando abro una ventana y casi me tira el viento por ser un día típico de esos ventosos, me apresuro a cerrarla de nuevo. Los elementos naturales me han castigado por la conducta abrir-mi-ventana.

Resumiendo, reforzadores y castigadores están por todas partes y son lo que conseguimos viviendo en un mundo con la cual  tenemos que interactuar. Si no te gustan una o ninguna de ellas, sugiero que dejes de vivir, ya que no hay forma mientras estés vivo, que puedas evitarlos por completo. Puedes aprender a controlarlos, controlando tu comportamiento, así recibes mas reforzadores y menos castigos, si es lo que quieres, pero incluso personas experimentados, lobos, osos, medusas, y por supuesto perros, muestran comportamientos no deseados, que son instantáneamente y debidamente castigados. Comportamiento castigado y comportamiento reforzado – es un hecho que así como aprendemos quieras o no.

La conclusión es que reforzadores y castigadores no son ni buenos ni malos, no son cosas que nos gusten o no, simplemente son estímulos que incrementan o disminuyen la frecuencia, intensidad y/o duración de una conducta. Algo reforzador un día puede ser castigador otro día y lo opuesto también seria verdad. Un reforzador para ti podría ser un castigador para mi hoy, y lo opuesto mañana.

Considera el próximo ejemplo: su perro está de pie delante suyo, y tienes en  tu mano un chuche (recompensa) y lo aguantas delante de sus ojos. Ahora, le miras al perro y le dices ‘sit’. El perro no se sienta, pone cara  de tontorrón y te ladra. Entonces, pones tu cara seria, emites un sonido-gruñido, y retiras el premio. Ahora, el perro se sienta  con cara inocentón. Te apresuras e decir ‘bien’, quitas la cara seria cambiándola por tu expresión mas amigable del día, y le das el chuche (recompensa) que habías aguantado delante de sus ojos, ese mismo que le habías quitado por tontorrón.  Esta es una situación que estoy seguro que muchos propietarios de perros y entrenadores se han encontrado incontables veces. ¿Hay algo malo en ello? ¿Nada en absoluto, verdad? OK, mirémoslo detenidamente. Dices ‘sit’, el perro no se sienta, y le quitas el chuche y pones tu cara seria. El termino técnico de quitar un chuche (recompensa) es castigo negativo mientras que la cara seria es un castigador positivo. Ahora el perro se sienta y quitas la cara seria y le das al perro un ‘bien’ y un chuche. Quitar tu cara seria es un refuerzo negativo y la presentación de ‘bien’ y el chuche son refuerzos positivos. En dos segundos has utilizado todas las cuatro herramientas (además correctamente).

Si no gustan los términos reforzador o especialmente castigador, los podemos cambiar. Una vez, sugerí que se llamasen incrementadores y disminuidores, por lo tanto reforzadores positivos serian incrementadores sumados y reforzadores negativos serian disminuidores sustraídos. No tiene ninguna importancia y preséntese como se presente, no cambia que sean castigadores. ¿Qué piensa sobre utilizar incrementador sumado y disminuidor sustraído? ¿Suena elaborado y seguramente no hará hervir la sangre de ninguno, verdad? ¿No tenéis  objeciones? Bien, porque si eres un buen entrenador de perros, estoy seguro que a veces utilizas estas técnicas. Si sustituimos los términos reforzador, castigador, positivo, y negativo con mi sugerencia, la famosa tabla de los cuatro procedimientos operantes quedaría así:

El aprendizaje no es nada más que cambiar comportamiento debido a sus consecuencias, y simple como podría parecer, se presenta indiscutiblemente más complejo que esto cuando lo tenemos que manejar en una situación practica de aprendizaje. Para ser un buen entrenador de animales, o un profesor, debemos dominar la ciencia de las teorías de aprendizaje y modificación de conducta, al igual que el arte de aplicarlo todo en el momento adecuado, en la medida adecuada, y por las razones adecuadas. Debemos poder ejercitar nuestro razonamiento para manejar nuestras emociones.Entonces, la vida es sobre aprender a controlar las consecuencias de nuestro comportamiento – y esto nos encaja perfectamente con nuestro trabajo como entrenadores de perros. Debemos ayudar nuestros perros controlar las consecuencias de su comportamiento, que no es lo mismo que evitarlos. Si como regla solo reforzamos o solo castigamos todo lo que hacen, estamos haciendo un pobre trabajo, y no estaremos preparándolos para la vida real donde ambos reforzadores y castigadores son una realidad dependiente de circunstancias y el comportamiento de uno. Te gusta, estas invitado a utilizarlo. Una precaución: No le importa nada al perro como llamamos las técnicas.

Disfruten de vuestra sesión de entrenamiento! 


Las pistas redondas en un mundo cuadrado

Últimamente, ha surgido mucho debate sobre el uso de la pista redonda y las prácticas y métodos que los incorporan. Las pistas redondas son tachados como herramientas de tortura por algunos y un lugar para crear un entorno amigable durante el adiestramiento, por otros. El debate es genial en el sentido de que ambas posturas coinciden en intentar conseguir un ambiente más saludable, seguro y amigable, lo cual nos llevara a una relación más provechosa.

De estos debates surgen nuevos estudios que guiaran nuestros conocimientos, cuestionar practicas, métodos y incluso formas de formular el pensamiento. En realidad todos los métodos se pueden mejorar en compas con descubrimientos sobre la conducta específica de cada especie, su variación individual, y la aplicación apropiada de las teorías de aprendizaje.

Los hombres y los caballos han compartido mucha historia y hay una inmensa fuente de conocimientos que se han ido pasando a lo largo estos años, pero muchas observaciones no han sido fáciles de transmitir. Como dijo Konrad Lorenz (1935) “Lenguaje mismo nos fuerza utilizar términos prestados de nuestra propia experiencia”, por lo tanto la objetividad no es tan simple como parece y muchos han descrito sus experiencias en términos que les son familiares en el momento.

Mayor consenso puede residir en definiciones más claras de los términos y conceptos generalmente utilizados en el mundo ecuestre, como en otros campos. Esfuerzos en esta dirección deben ser acogidos y reforzados en vista de no solo hablar las mismas cosas sino darle más efectividad en el lenguaje.

Habiendo dicho todo esto, claramente mostrando que mi propia objetividad es mermada por mis creencias;

Una de las cuestiones más importantes sobre técnicas de “round penning” , es sin duda la del bienestar.  Caballos no pueden escapar estímulos aversivos, inevitablemente causando estrés y posiblemente otros estado como desesperanza (indefensión aprendida). Muchas veces este estrés es provocado con la aparente función de establecer quién manda en el encuentro diádico

Los caballos evitan encuentros agonísticos y otra forma de apaciguamiento es desconocido en el reportorio conductual (etograma) de caballos. Biológicamente no tiene ningún sentido que un animal de presa se someta a otro animal que está siendo predatorio o amenazante, y parece ser que muchas veces se espera algo que no suele pasar.

Muchos términos como respeto, aceptado o obediencia son subjetivos y le confieren una facultad mental importante  a los caballos, al igual que utilizar dominancia y sumisión claramente demuestran que hay reconocimiento individual, discriminación etc.. En mi opinión la sugerencia indirecta de facultades mentales más altos es la única ventaja de este tipo de consideraciones.

Que ellos sienten, no está en cuestión. Que nosotros sentimos, si!

Mas información:

Hall C, Goodwin D, Heleski C, Randle H, Waran N. (2008) Is there evidence of learned helplessness in horses?  Journal of Applied Animal Welfare Science. 2008;11(3):249-66.


De Revolutionibus-Notas sobre la Doma Natural- Lucy Rees

Cada mañana, Phoebus Apolo ata sus caballos, hijos del viento, al carro del sol, y vuela a través del cielo, dejándose caer de vuelta a la tierra or la noche. Después de todo, los caballos deben comer. No puedes verlo porque la luz del sol ciega tus ojos, pero como crees que ocurre el amanecer cada día?

Si crees lo que ven tus ojos llegas a la conclusión poco fantástica de que el sol simplemente orbita la tierra, sin embargo rápidamente vuelves a hechos que reconstruyen el elemento fantasía. Las rutas planetarias se parecen a las que hacen los dervishes cuando giran, y las fases de la luna son, bueno, tonterías. Acabas inventando dioses que se comportan como niños mimados, o un Dios con una mente inescrutable. Solo años de observación te capacitan para predecir mas o menos adonde irán a parar los planetas, porque la teoría sola no puede.

Una visión egocéntrica o geocéntrica resulta errónea.

Fue Copérnico quien poniendo el sol en el centro, simplificó el misterio y las matemáticas; Galileo, que casi fue el primer astrónomo mártir pero salvó la vida mintiendo; Newton que con las leyes de la gravedad y movimiento dio sentido a las órbitas. Asimismo, muchos otros contribuyeron en producir esta imagen tan elegantemente simple, que su verdad ahora parece obvia y siempre está presente en cualquier atlas infantil. Las revoluciones no se dan de un día para otro, ni tampoco son el producto de únicos flashes de genios: son, mas bien, iluminaciones emergentes puntualizadas por períodos de fuegos fatuos.

Esta revolución tanto en el pensamiento psicológico como en el científico tiene su humilde paralelismo en el horsemanship contemporáneo. Tradicionalmente nuestra visión de los caballos ha sido típicamente egocéntrica: Dios dio al hombre el dominio sobre todos los animales, los caballos están para servirnos, para que les muestren quién es el maestro. Desafortunadamente, Dios olvidó decírselo y resultan difíciles de convencer: retozan como dervishes rodantes y son capaces de hacer tonterías, aunque años de experiencia te ayudan a predecir algunas de sus excentricidades.

La etología de la evolución nos da una imagen de la claridad de Copérnico. El comportamiento de los caballos no gira entorno a nosotros, sino que lo hace en relación a la supervivencia y cría en la vida salvaje, donde ellos evitan ser cazados y viven juntos lo más harmoniosamente posible. Les gusta repetir las experiencias agradables y evitar las desagradables, y al ser rápidos aprendiendo, podemos adiestrarlos. Cuanto mas cerca estemos de mantener sus expectativas de evolución, más fácil es: los animales que quieren estar en cualquier otro sitio no aprenden fácilmente.

Por esta razón, en el entrenamiento en el picadero redondo en el que dejamos el caballo suelto, en donde usamos su entendimiento natural del lenguaje corporal y le permitimos perder sus desconfianzas en el tiempo que necesiten hasta que la curiosidad aparezca, es, o puede ser, mas fácil y rápido que de otros modos, con algunas salvedades. ( Una es que recordemos que un buen entrenamiento debe incluir refuerzos, facilidades y equilibrio, que siempre requiere tiempo). Afortunadamente no hay una inquisición ecuestre; si no, como a Giordano Bruno, me habrían quemado: aquí en España, con su historia de salvaje autoritarismo que acabó recientemente, el entrenamiento en el picadero redondo parece cosa de brujería y de drogas. Pero incluso en los países con una historia decente de democracia, el peso de los intereses humanos importa mucho. Nos gusta ser capaces de controlar y tener medios materiales para hacerlo. Y renunciar a las actitudes egocéntricas no es fácil.

Esto se refleja de dos maneras, la primera práctica. El entrenamiento “natural” puede producir resultados tan espectaculares como para ser la delicia de un exhibicionista. No es difícil mantener al caballo completamente pasivo y, para impresionar, trabajarlo hasta el punto que deja de aprender y cooperar pasiva en lugar de activamente, dejándose tratar rudamente. Esto satisface algunos; pero cada vez mas, los que tienen ojo crítico ven un acto de insensibilidad, una falta de interés, en caballos cuya huella, de Parelli o de entrenamiento en un picadero redondo, ha sido excesiva. En cualquier tipo de entrenamiento, la cualidad mas difícil de adquirir es la sensibilidad de saber cuando parar.

El segundo modo es más profundo, conceptual. En la revolución astronómica, un hecho importante para aceptar que no somos el centro del universo, fue mostrado por Tycho Brahe, quien aceptando que Copérnico estaba en lo cierto cuando decía que los planetas orbitaban alrededor del sol, decía que el sol daba vueltas alrededor de la tierra. Esto le provocó a el y a su discípulo Kepler espantosos dolores de cabeza. Conceptualmente, nuestra revolución también sufre de algún tipo de Tycho Brahe-ismo, falta de disposición en aceptar plenamente que no todos los animales comparten nuestro punto de vista. Eso concierne la dominancia.

Cuando compiten por recursos limitantes, un animal en un grupo tiende a tomar el control o la dominancia más rápido y fácilmente que otros. En algunos animales, especialmente en carnívoros sociales y primates, la dominancia es atractiva para los subordinados, quienes se aproximan al dominante con gestos serviles y permiten que les controle el comportamiento. El desobediente pasa hambre. En otros casos, como en los caballos, cuyo ambiente natural no presenta competencia por la comida, la reacción hacia el dominante es de evitación. En momentos de duda o amenaza externa, no se vuelven hacia el dominante sino hacia el líder en cuyo juicio confían. Copian las acciones y actitudes del líder voluntariamente.

Aunque ha sido demostrado que en caballos a) en condiciones naturales, las jerarquías de dominancia están tan pobremente desarrolladas que son invisibles y necesitan competencia creada artificialmente para desarrollarse, y b) en grupos parcialmente controlados, el líder y el dominante no son necesariamente el mismo individuo; hay poca disposición tanto por parte de domadores como de algunos científicos de abandonar las actitudes humanas de dominancia. Vivimos en una sociedad altamente competitiva, donde las jerarquías de poder, las batallas por el estatus y demás están fuertemente enfatizadas. Una estructura social verdaderamente cooperativa, no jerárquica y no autoritaria es inconcebible para muchos, aunque podemos verlo a pequeña escala cada día.

Así, muchos entrenadores de picadero redondo creen que la técnica es un modo psicológico de demostrar dominancia sobre el caballo, que es echado cada vez que no cumple con lo que se le pide, pero que luego viene hacia nosotros en busca de liderazgo y se somete a nuestro control. Esto es un modo de pensar confuso, que resulta en, como dice mi amiga Amy Coffman ( una atenta y experimentada observadora de los domadores “naturales” de América), un modo punitivo de usar el picadero redondo: el caballo está obligado a galopar hasta que se somete. Yo misma he observado esta actitud agresiva en algunos alumnos que han aprendido de otros. El único domador de picadero redondo que diferencia entre los roles jugados por el líder y por el dominante es Mark Rashid, quien probablemente ( estoy suponiendo) no ha leído literatura científica pero es un observador agudo e imparcial. Es curioso que los que saben que las actitudes dominantes repelen a los caballos, alcanzan a comprender su verdadero significado: que los caballos no obedecen a los dominantes. Los evitan.

La única orden directa que un caballo dirige a otro es “ fuera de mi espacio”, que no nos ayuda mucho. No hay ninguna razón que nos haga suponer que ellos entienden ordenes o obediencia, aunque entienden el dolor y la incomodidad.

Si, en acorde con la etología equina, renunciamos al modelo de dominancia/obediencia, ¿cual es la base de la aparente obediencia del caballo? ¿Qué los hace tan complacientes?

Una posibilidad es que ellos simplemente aprenden, como está asumido en muchas formas de entrenamiento. Ambas, teoría y práctica muestran que usando la calma y el refuerzo positivo hacen este proceso más exitoso, pero esto solo no explica la rapidez del entrenamiento en el picadero redondo comparado con otras formas. ¿Puede ser que abandonando el modelo de dominancia/obediencia se nos abran los ojos a otros factores que gobiernan nuestra relación con el caballo? Yo creo que puede, y me gustaría presentar algunos que se han convertido en obvios para mi, en un deseo de que esto estimule la discusión.

Primero, asumo que estáis familiarizados con las ideas de que la comunicación natural hombre/caballo está basada en el lenguaje corporal, y que un caballo busca compañía fidedigna y de confianza cuando se siente inseguro. Entones el sigue a su líder, caballo o humano.

Pero hay mas sobre esto que el simple hecho de seguir. Cuando un grupo de caballos es atacado, se agrupan y se mueven como uno solo. Es un movimiento general de la presa que confunde el ojo del depredador, borrando la línea de cada individuo y dando a ver una unión enorme, la manada coordinada ( el rebaño, el banco o lo que tengas). En el movimiento del grupo en estado de pánico agitado, no hay modo de que cada miembro vea el líder; en cambio, cada cual suma su individualidad al todo, a la manada unitaria. Y esta coordinación es tan fundamental para la supervivencia que, como otros comportamientos de supervivencia, los caballos lo practican en sus juegos. Uno de los juegos favoritos de los potros es coordinarse, en pares o en pequeños grupos, practicando su intuición del próximo movimiento, hasta que se comportan como bailarines en perfecta sintonía o nadadores sincronizados.

Esto también lo hacen con nosotros, tanto a nivel emocional ( de calma, nervios, juego y demás) como a nivel físico. He visto a un potro y a un bailarín echarse al suelo simultáneamente, rodar y extender sus extremidades una tras de otra en perfecta armonía durante 20 minutos y ninguno de los 2, ni tan siquiera el bailarín, podía decir quién dirigía el show. Lo hacían juntos y nada mas.

Su deseo de coordinación es, yo creo, la enorme base que nos habilita para manejar y montar a los caballos. En un caballo que conozcas bien, puede haber un sentimiento de casi unidad mística en la que el caballo parece adivinar tus pensamientos bastante antes de que tu le des cualquier ayuda. De hecho, si preparas a un caballo joven, lo hace incluso en la primera ocasión de ser montado, moviéndose con extrema sensibilidad a las indicaciones de hacia donde os vais a dirigir, transmitidas solo por tu cuerpo. Las “ ayudas”, entonces, recobran su verdadero significado: ayudan a clarificar el tema, cuando los movimientos de tu cuerpo no son suficientemente específicos para provocar en el caballo los movimientos deseados, o cuando el caballo ha perdido momentáneamente el deseo, normalmente tan vital para el para ir contigo en coordinada armonía.

El confort es un punto importante aquí. A los caballos les gusta sentirse confortables. Las ayudas son pequeñas irritaciones que el caballo evita moviéndose. Algunos jovencitos intentan desprenderse de ellas de otros modos al principio, como si de moscas se tratara, mordiendo o pateando tus pies, o sacudiendo sus cabezas. De todos modos, si continuas insistiendo, sin incrementar la intensidad de la señal, y paras inmediatamente solo cuando el movimiento deseado ocurre, el caballo rápidamente aprende donde reside el confort; la próxima vez se moverá mas pronto, antes de que las ayudas lleguen al punto de la irritación. Las ayudas efectivas deben estar correctamente temporizadas, bien puestas y deben ser intermitentes, vibratorias. La presión sostenida, que se incrementa gradualmente, solo provocan que el caballo responda con tensión.

La ausencia de tensión es crucial para obtener la respuesta de escapar a la presión, porque un músculo tenso no cede a la presión: todavía se tensa más. Esto no es una característica peculiar de los caballos ( lo siento, Monty), sino el resultado de los reflejos espinales que nosotros y otros animales también poseemos. El caballo tenso se tensa mas en contra de la presión, o incluso se mueve hacia ella. Cuando está relajado, escapa de ella. No tiene que aprender, como a veces se cree, a escapar de la presión, si tu sabes como, cuando y donde aplicarla. El caballo joven normalmente parece hacerlo, simplemente porque pierde la tensión cuando la situación deja de ser desconocida. Si está verdaderamente libre de tensión, responde a las ayudas perfectamente la primera vez que lo montas. Al ser tan bueno coordinándose, cualquier tensión por tu parte inducirá tensión en el.

Otro concepto universal, a mi parecer, es el bloqueo. Los caballos entienden la idea de ser bloqueados, tanto por objetos como por accidentes geográficos u otros animales. Los potrillos bloquean los caminos de sus madres cuando quieren comer, una madre celosa bloquea a otra para que no acceda al semental; los caballos nos bloquean para que no podamos alcanzar el comedero con el cubo. Los juegos del bloqueo se usan en los juegos, así como nosotros los usamos en el picadero redondo para girar un caballo. El bloqueo dice “por ahí no”.

Sabemos que los caballos de manera natural odian la sensación de estar reprimidos, atados con cuerdas, o sostenidos firmemente. En nuestra ansiedad por el control, nos provocamos problemas justamente por hacerlo. Entender el bloqueo, vierte una luz diferente sobre el efecto de un ramal: le recuerda al caballo que no debe irse o comer hierba cuando otros intereses predominan en la coordinación contigo. Para el resto del tiempo, no lo necesitas. Similarmente, las riendas no significan control por presión constante sino que son un canal de comunicación a través del cual coordinas tu mano con la cabeza del caballo, ocasionalmente bloqueando su movimiento solo con parar tu mano. Un caballo voluntarioso se adiestra mejor bloqueando sus movimientos indeseados, esperando hasta que acepta el bloqueo, y luego pidiéndole que siga en la dirección que deseamos, en lugar de forzarlo cuando está inclinado hacia otra cosa.

Coordinación, confort, entender los bloqueos y el lenguaje corporal: estos me parecen los factores que influencian mas en nuestras interacciones con el caballo, como una primera tentativa de las leyes Newtonianas del horsemanship. Se ponen en movimiento no solo por el gusto del caballo por ello sino además por resolver problemas satisfactoriamente, que para el significa seguridad y confort emergente. Como a nosotros, se deleitan en probar su conocimiento en experimentos guiados mas que en aprender forzada e insistentemente. A estos principios, debemos añadir un entendimiento apropiado de cómo los músculos, el cuerpo y el equilibrio funcionan si queremos trabajar bien juntos.

Aunque este análisis es, ahora mismo, provisional, estoy alentada por su simplicidad ( las leyes naturales tienden a ser pocas y simples: son sus interacciones las que dan lugar a la complejidad y variabilidad) y por la rapidez y comprensión con que la gente aprende cuando son enseñados bajo estos principios.

La verdadera doma natural, por lo tanto, no es un esquema de enseñanza, a pesar de estar bien construido, sino mas bien una dedicación al análisis del comportamiento natural del caballo y su aplicación a las interacciones caballo/hombre. Es difícil, en contra del peso de la tradición y la naturaleza jerárquica de nuestra sociedad, descartar el punto de vista fundamentalmente humano, así como es difícil sentir a la tierra girar y orbitar. ¿El sol sale, verdad? Pero el análisis sutil permanece certero a los hechos. No tenemos que descartar el conocimiento costosamente adquirido en el pasado, el entendimiento del movimiento y del equilibrio, la progresión de determinados ejercicios hacia determinados fines, el modo de enseñar con éxito. Esto es tan válido como las observaciones de los antiguos sobre el movimiento de los planetas. Pero el armazón teórico en el que estaban apoyados ha dado siempre problemas tanto a los que tienen falta de la mágica intuición que poseen unos pocos con suerte como a los que poseen años de dedicada experiencia, por la simple razón de que es incompleto. Por supuesto que yo no lo tengo, pero ya es hora de que pensemos en él.

CONOCIMIENTO DEL CABALLO – Lucy Rees

1. Objetivo

Este curso ofrece una visión holística del caballo, su mantenimiento, manejo yentrenamiento para optimizar tanto su bienestar físico como psicológico. Nuestroobjetivo es dar un entendimiento lógico y racional, teórico y práctico, que forma la basede una vida profesional con caballos; formar alumnos/as con criterio, imaginación y unacapacidad de extracción de las nociones básicas.En la práctica, deben saber cómo mantener un caballo, domarle y montarle a nivelbásico. No podemos profundizar en las domas avanzadas; nuestra meta es perfeccionarla base que tienen en común, ya que la mayoría de los problemas que surgen a nivelesaltos resultan de la falta de esta base. El sistema que se usa para enseñar la monta serámuy útil para quien quiera trabajar en una hípica.
2. Distribución del curso

Total: 160 horas lectivasHoras teoría: 80Horas práctica: 80
Horas diarias: 8 (4 mañana y 4 tarde)
– Mañana: 4 h: Parte teórica (con vídeos, apuntes, ejemplares, etc)
– Tarde: 4 h: Parte práctica
– Lugar: Centro Equilibre Gaia, Santa Perpètua de Gaià (Tarragona)

Distribución diaria

Días lectivos totales: 20, distribuidos en:
Junio: del 21 al 27Octubre: del 4 al 8Noviembre: del 22 al 25Diciembre: del 13 al 16
3. Prácticas

Según el caballo, las prácticas constan de:
– Las técnicas de rienda larga- El uso de obstáculos en el suelo- Cargarles en el remolque- Doma de potros- Perfeccionamiento de la monta: – la monta natural o a pelo- la monta básica (pista)- la monta de exterior-También durante las prácticas, sobre la marcha, se tratarán cuestiones que se vayanpresentando como: lesiones, capas, razas y defectos de morfología.
4. Alumnos

Este curso va dirigido a personas que quieran obtener una buena base para empezar unavida profesional ecuestre o mantener sus caballos a dicho nivel.
Requisitos para poder realizar este curso:1. Poseer el título de bachillerato o equivalente (Este año, al no vincularse la universidad, este requisito no es imprescindible)2. Experiencia con caballos mínima de 3 meses
A lo largo del curso, cada alumno deberá realizar uno o dos informes relacionados conun tema propuesto.La asistencia al curso no otorga automáticamente su superación. La superación delcurso dependerá de una evaluación contínua por parte de los profesores.
5. Profesorado

Los profesores han sido seleccionados no sólo por su nivel profesional, sino también por su habilidad de transmitir sus conocimientos de manera sencilla y práctica, y su conocimiento de las realidades del mundo ecuestre.

Para esta edición 2.010, el equipo docente está compuesto por:

– Lucy Rees: Etóloga equina, domadora y profesora de monta natural- Raquel Villares: Domadora, profesora de monta natural e Ingeniera Técnica Agrícola- Ignacio Corradini: Veterinario- Sílvia Martí-Korff: Veterinaria- Lorenzo Alvarez: Veterinario especializado en nutrición- Matilde Duch: Veterinaria dentista- Anna Bardagí: Osteópata humana y equina- Marc Sánchez: Herrador

6. Programa del curso
Semana 1: Junio: BLOQUE COMPORTAMIENTO

Lunes 21 junio: Introducción: el caballo en su entorno ( Lucy Rees)(Objetivo: entender los problemas que confronta el caballo en su vida comoherbívoro muy apreciado por los depredadores)Evolución y adaptación de los animales: la selección natural y el nicho ecológicoLa evolución del caballoSus características físicas y psicológicas vistas como adaptaciones a su forma devida naturalAdaptación individual: el aprendizaje y el entrenamiento físicoLos límites de la adaptabilidad: el concepto del estrés y límites
PRACTICA: observación, acercamiento, cómo empezar a amansar a un caballo que noha sido tocado nunca. La monta natural, las ayudas y su aplicación.
Martes 22: El caballo en nuestras manos: La doma básica ( Lucy Rees)(Objetivo: entender qué presupone la doma y las técnicas involucradas)El aprendizaje en la doma y el manejoSistematización del trabajoPrimera doma: tradicional o picadero redondo
(Mucho de esto se trata en las prácticas. Aquí tratamos con los aspectos más teóricos)
PRACTICA: Doma de potros. Monta natural.
Miércoles 23: Sistema nervioso (Lucy Rees)(Objetivo: basar el manejo en el entendimiento científico sencillamente explicado)Divisiones del sistema nerviosoTransmisión del impulso y neurotransmisoresLa organización del cerebroComparación con el cerebro humanoEl sistema nervioso periféricoLos órganos sensorialesVistaOlfatoOído
GustoTacto: cómo actúa nuestra presión en el sentido del tacto del caballo
VibracionesPropiocepciónPercepciónPercepciones de peligroEl espacio individual
PRACTICA: los órganos sensoriales y conceptos de manejo basados en los sentidos delcaballo. Doma de potros. La monta básica (pista).
Jueves 24: Motivación, hormonas y comportamiento ( Lucy Rees)(Objetivo: entender los niveles de organización del comportamiento)Reflejos, patrones de acción fijos, patrones innatosComportamiento apetitivo y motivaciónLas hormonas y sus efectos en el comportamientoLas feromonas
PRACTICA: Doma de potros. La monta básica (pista)
Viernes 25 (mañana): El aprendizaje (Lucy Rees)(Objetivo: entender los mecanismos del aprendizaje y su importancia en la doma)
BLOQUE ETOLOGIA: (Objetivo: el entendimiento del comportamiento equino reside en su lógica en la naturaleza)
Viernes 25 (tarde), sábado 26 y domingo 27: Visita a dos manadas de caballos salvajes(Lucy Rees)
Viernes 25:Teoria: Historia de la etologíaConceptos etológicosCómo recoger datos de campo científicos
Sábado 26: Teoría:El caballo salvajeLa lógica de su psicologíaSu organización social: banda natal y banda de solterosRangos y actividades diariasDispersión de los jóvenesCoordinación de actividades y movimiento; liderazgo
Comunicación: vocalizaciones y lenguaje corporalExpresionesEl aprendizaje en la vida naturalEl caballo doméstico:Cambios de comportamiento: las jerarquías de dominanciaLas diferencias entre caballo y humano sobre la dominanciaEl estrés y los estereotipos
Práctica: Observación de las manadas
Domingo 27: Práctica: Observación de las manadas, recogida de datos de campocientíficos, elaboración de un etograma equino.

Semana 2: Octubre: BLOQUE MANTENIMIENTO:

Lunes 4: Anatomía y fisiología del caballo (Ignacio Corradini) (4 horas)(Objetivo: entender de manera básica y práctica cómo funcionan los diferentessistemas del cuerpo, sin detenerse en nomenclatura compleja y poco útil)
Las exigencias de la vida y el concepto de homeostasisLa piel y el control de la temperaturaEl sistema respiratorioLa circulación
PRACTICA: Reconocimiento de los signos vitales (2 horas)Doma de potros (Raquel Villares) (2 horas)
Martes 5: Anatomía y fisiología del caballo (Ignacio Corradini) (4 horas)La excreciónEl sistema inmunológicoEl sistema reproductivoEl crecimiento
PRACTICA: Identificación de estructuras internas desde el exterior del caballo (2 h)Monta (Raquel Villares) (2 h)
Miércoles 6: Bienestar (Ignacio Corradini) (4 horas)(Objetivo: entender los deberes de un cuidador; reconocer problemas de salud y cómotratarlos)ParásitosVacunasCuidados diariosReconocer y primeros auxilios en casos de heridas, cólicos, infosura, …El botiquín
PRACTICA: Demostración por el profesor de cómo y dónde pinchar y de los diferentestipos de vendajes (2 horas)Doma (Raquel Villares) (2 horas)

BLOQUE LOCOMOCION:

Jueves 7: La locomoción: el sistema músculo-esquelético(Silvia Martí)(Objetivo: entender cómo se mueve el caballo sin jinete)Hueso, ligamento, tendón, músculo: sus propiedades y funcionamiento juntosEsqueleto y ligamentosLas cadenas musculares y su función en el movimientoEl equilibrio y sus cambiosLos aires y el saltoManeras de cambiar de dirección y velocidadLa reunión naturalLa morfología y el movimiento
PRACTICA: Identificación de estructuras anatómicas importantes, observación demovimiento en caballos diferentes y relacionarlo con la morfología.Monta (Raquel Villares)
Viernes 8: El movimiento con jinete (Silvia Martí)(Objetivo: entender los problemas biomecánicos que presuponen el llevarpeso y cabezada)Las dificultades de llevar el peso de un jineteEl cambio de equilibrioLa recuperación de la agilidad en el caballo montadoEfectos emocionales sobre el movimientoLa biomecánica del buen movimiento y el mal movimientoLas lesiones, los problemas de comportamiento y cambios de musculaturaproducidos por el mal movimientoLos efectos de las riendas
PRACTICA: Las monturas y el control de su aptitud para el caballo (aprender a escogerla montura más apta para cada caballo).Doma (Raquel Villares).

Semana 3: Noviembre: BLOQUE MANTENIMIENTO (Continuación):

Lunes 22: De 9 a 11h: PRACTICA: Doma (Raquel Villares)De 11 a 13h: PRACTICA: Monta (Raquel Villares)
De 14:30 a 18:30: Los dientes del caballo (Matilde Duch)(Objetivo: Entender e identificar las diferentes estructuras que conforman la denticióndel caballo. Importancia de un buen estado dental para la salud general del caballo)
El caballo como herbívoro: sus dientesLos dientes y la edadConsecuencias en la salud del caballo por un mal estado dentalExamen del estado dental de un caballo
Martes 23: De 9 a 13h: Estado muscular del caballo. Masajes (Ana Bardagí)(Objetivo: Analizar el estado muscular de diferentes caballos y aprender a mejorarlocon diferentes técnicas de masaje)
La osteopatíaEl estado muscularEstiramientos
De 14:30 a 16:30: PRACTICA: Ana Bardagí:Aprendizaje de estiramientos antes y después de la doma/monta.Aplicación y aprendizaje de técnicas de masaje.
De 16:30 a 18:30: PRACTICA: Raquel Villares: Monta
Miércoles 24: De 9 a 13h: Las extremidades del caballo (Marc Sánchez)(Objetivo: el entendimiento y cuidado de las diferentes estructuras que forman lasextremidades )Las extremidades anteriores y posterioresAnatomía y funcionalidad del pie del caballoEl herraje y sus efectosEl pie descalzoProtectores y vendas
PRACTICA: De 14:30 a 16:30: Marc Sánchez: La preparación del caballo para la visitadel herrador; posiciones óptimas para la manipulación de las extremidades; análisis deherrajes y pies descalzos en distintos caballos y cómo afecta a su movimiento.
De 16:30 a 18:30: Raquel Villares: Enseñar al caballo a entrar en el remolque.
Jueves 25: De 9 a 12h: PRACTICA: Doma: Raquel Villares
De 13:30 a 17:30: Nutrición y alimentación (Lorenzo Alvarez)(Objetivo: Entender el sistema digestivo del caballo y reconocer los alimentos másaptos para él)El sistema digestivoAlimentos y nutrientesNecesidades nutritivas según el tipo de caballo: cálculo de raciones.Trastornos producidos por una mala alimentación: cólicos, infosura,osteocondrosis, problemas de crecimiento…
PRACTICA: De 17:30 a 18:30: Identificación de alimentos adecuados (RaquelVillares)

Semana 4: Diciembre:BLOQUE COMPORTAMIENTO (Continuación):

Lunes 13: Diseño de instalaciones adecuadas y condiciones de vida (Lucy Rees)(Objetivo: comparar los diferentes sistemas de mantenimiento y sus problemas.Analizar cómo afectan las condiciones de vida al comportamiento del caballo)

TEORIA: de 9 a 12 h: Sistemas de mantenimientoManejo de pastos limitadosInstalacionesLa cuadra y su mantenimientoPRACTICA: de 12 a 13 h: Evaluación de las instalaciones del centrode 14:30 a 17:30: Doma de potrosTEORIA: de 17:30 a 18:30: Los machos en la hípica: ¿cuándo castrar?La cría en la yeguada.
Martes 14: Análisis de problemas de comportamiento (Lucy Rees)(Objetivo: reconocer las raíces de los problemas más comunes y cómo resolverlos)
TEORIA: De 9 a 11h: Dolor: de dientes, del dorso, de compensacionesCría inadecuadaCondiciones inadecuadasMal manejo desde el suelo
Tensión
PRACTICA: de 11 a 13h: Monta de exterior
TEORIA: de 14:30 a 16:30: La mala montaArreos inadecuadosMal aprendizaje (resabios) y abuso del castigoTrastornos hormonalesTraumaPRACTICA: de 16:30 a 18:30: Análisis y solución de casos de caballos problemáticos.
Miércoles 15: Principios de la doma (I): Preparación física y psicológica del potroLucy Rees:(Objetivo: entender el principio y desarrollo de la doma y las diferentes etapas quedefinen la doma de un potro)
TEORIA: De 9 a 11h:
Introducción: La primera domaPrimera fase: pie a tierraSegunda fase: primeras montas
PRACTICA: de 11 a 13h: Doma de potrosde 14:30 a 16:30: Monta de exterior.TEORIA: de 16:30 a 18:30: Preparación física y psicológica del potro.El potro “echado adelante”
Jueves 16: Principios de la doma (II): El árbol de la doma (Lucy Rees)(Objetivo: realizar un análisis de la doma, partiendo de la doma básica, con lafinalidad de poder llegar de manera óptima para caballo y jinete a todas lasdisciplinas)
PRACTICA: de 9 a 13h: Prácticas de monta de exteriorTEORIA: de 14:30 a 18:30: El árbol de la doma

7. Precios

El precio por día es de 60 euros. Las inscripciones pueden ser:
– Por Bloques
– Por días: Es posible asistir sólo a días sueltos, según el bloque de que se trate,con previa comunicación a Raquel Villares.

Para mas información pueden escribir a: rakelvillares@hotmail.com

Equus Caballus .es

Un entendimiento sobre caballos

Introducción

Hay que tener un conocimiento básico del comportamiento del caballo si pretendemos conseguir un entorno domestico seguro y saludable tanto para los caballos como para nosotros mismos. Se han domesticado caballos en todo el mundo durante muchos siglos y hay una gran fuente de información disponible sobre las diferentes prácticas o procedimientos recomendados de cómo conseguir unos objetivos.

A pesar de miles de años de domesticación, resultando en caballos ‘especializados’ a través de la cría artificial para la labor u ocio, los caballos siguen teniendo sus características conductuales naturales y sus programas evolutivos.

No es de sorprender que surgen conflictos de interés entre nuestros esquemas de mantenimiento o entrenamiento con los programas naturales de un gran herbívoro social, no rumiante, que se pasa el día pastando. Frecuentemente los encontramos estabulados, aislados, y alimentados con una dieta inadecuada basada en concentrados.

Hay que considerar también que su manejo y entrenamiento se basa frecuentemente en tácticas de coacción y restricción basadas en nociones de dominancia, que suelen empeorar la situación llevando al estrés o a la depresión del caballo.

Según el Dr. Paul McGreevy (1996) ‘Los caballos se resienten de las demostraciones de autoridad. Han evolucionado para reconocer rango en confrontaciones sobre recursos como el agua o la comida. Normalmente evitan situaciones aversivas o desagradables, y están siempre cautelosos de sus depredadores, su temor más grande es ser atrapado por otro animal.’

Joel Berger (1986), en uno de los estudios etológicos más completos (6 años) sobre caballos, observó que los machos eran a menudo agresivos con otros machos, pero dominancia, tan sólo se apreciaba en menos del 5% de los encuentros’ y que ‘más del 98% del tiempo de los sementales se pasa en actividades no agresivas. Concluyó en sus estudios que la dominancia dentro de una banda era de poca importancia para las hembras’.

Últimamente se habla mucho de la importancia en la aplicación de conocimientos sobre el comportamiento natural equino para la manutención y entrenamiento de caballos; sin embargo, las instalaciones (ambientes artificiales) todavía no se diseñan en consonancia con las necesidades evolutivas de los caballos, ni tampoco ofrecen condiciones de bienestar las técnicas de entrenamiento para el individuo en cuestión.

Es un hecho científico y de sentido común, que para garantizar no solo el bienestar de los caballos, si no también asegurar que están mentalmente y físicamente bien, deberíamos ofrecerles condiciones semejantes a las que encontrarían en su nicho ecológico, y a la vez ayudarles en adaptar a las limitaciones impuestas por la domesticación.

Las tradiciones ecuestres que tienen sus bases en el establecimiento de una relación cooperativa con el caballo, aparentemente se aproximan a las relaciones que se encuentran en los caballos que viven en libertad (Goodwin 1999).

Hoy día encontramos caballos viviendo en libertad en entornos muy  diferentes y en todo el mundo. Se han adaptado a la vida en islas, desiertos, montañas y llanuras. A pesar de estas adaptaciones y esos impuestos por la domesticación, debemos continuar considerando a los caballos por sus características evolutivas y sus programas naturales..

La naturaleza, la ciencia y los criterios – Lucy Rees

Para mi, la doma natural significa la aplicación del entendimiento del comportamiento natural del caballo a su manejo, doma y mantenimiento.

Por supuesto, el entendimiento del caballo ha sido gran parte del éxito de los buenos domadores desde siempre. Sin embargo, en los últimos 50 años nuestro conocimiento del comportamiento animal ha aumentado tanto que nos ha permitido desarrollar nuevas técnicas de doma más fácilmente entendidas por el caballo que las tradicionales, y evitar errores basados en la ignorancia de las capacidades del animal.

Fueron los hermanos Dorrance quien, sin el beneficio de la ciencia pero con suma sabiduría y observación, desarrollaron estas técnicas, difundidas por Ray Hunt. Los que le vieron sacaron sus propias conclusiones según su personalidad y experiencia, y así hemos terminado con una variedad de formas de doma natural. Algunos como Parelli se centran en el control; otros, como Monty Roberts, hablan más de la relación.

No es verdad, como dicen algunos, que la doma tradicional es siempre bruta. Puede ser, pero la doma natural puede ser abusada, malentendida y por eso bruta también. Es donde los conocimientos científicos nos ayudan a saber cual es de verdad natural y fácil para el caballo.

Nuestro entendimiento básico es que el caballo es un animal de presa, mientras somos cazadores. Lo que nos parece lógico no lo es para el caballo, y viceversa. Las diferencias son más profundas de lo que a menudo nos damos cuenta.

En su estado natural, los problemas de supervivencia que enfrenta el caballo se centran en los depredadores. Sabemos como sus órganos sensoriales, como su sicología, son especializados para detectar cualquier amenaza o movimiento raro. Asustados, se juntan y huyen en una masa unida que gira, acelera y evita los obstáculos de manera milagrosa, como las palomas o las truchas pequeñas. No se colisionan ni atropellan a los potrillos, cosa que para nosotros sería imposible.

El juntarse es una defensa exitosa contra los depredadores, que se confunden por no saber donde atacar. Es el animal aislado el que es vulnerable.

La huida en masa depende de tres factores: el querer estar juntos, la evitación de las colisiones, y la sincronización de la velocidad y la dirección del movimiento con los demás.

El primero, el deseo de estar en compañía, es tan fuerte en el caballo que se deprime cuando está aislado, y sabemos como buscan la compañía en seguida cuando se sienten amenazados. Si el caballo no quiere estar con nosotros, no tenemos base juntos.

El segundo, la evitación de las colisiones, necesitan aprenderlo: lo llamamos “respeto para el espacio individual”. Sabemos que al potro criado aislado, le falta este respeto o, mejor dicho, le falta esta enseñanza. Son las yeguas madres que enseñan a los potros por señalar “vete” si se acercan demasiado o rompen las normas sociales. Aunque el caballo desea tanto la compañía, no es un animal de contacto: no duermen amontonados como los perros, los gatos o los cerdos, porque este respeto está muy implantado. Acaban con una apreciación de distancia muy fina.

El tercero, la sincronización de movimiento entre individuos, es algo que ya hace el potrillo recen nacido al asustarse. Corre a su madre y mantiene la misma dirección y velocidad como ella. Luego, aprende a sincronizarse con otros potros en el juego, porque, como dice Darwin, en el juego el animal joven practica y perfecciona las pautas de comportamiento que aseguran su supervivencia como adulto.

Y una vez que tienen la confianza con nosotros, sincronizan sus movimientos con los nuestros como si fuésemos otro de su manada.

Para mi, esta sincronización voluntaria es la base de la verdadera doma natural. No tenemos que enseñarla, es la naturaleza del caballo. Funciona cuando estamos pie a tierra: se adelanta, gira y para con nosotros. Funciona igual desde arriba: si acompañamos sus movimientos, adelanta; si giramos nuestro cuerpo, gira con nosotros; si nos bloqueamos el cuerpo parándonos, se para también. Cada parte de nuestro cuerpo corresponde con la misma parte del suyo: si queremos que mueva los pies, movemos los nuestros; si queremos que pare sus manos, paramos las nuestras….

Nuestro problema es que no podemos creer que sea así. ¿Dónde esta el control? Pues, ¿dónde esta el control cuando huyen juntos, pastan juntos, se marchan al agua juntos? No hay. Cuando van al agua, es normal que una yegua madura vaya delante; igualmente, es normal que esté preñada y lactante, por eso su necesidad de agua es mayor, y los demás empiezan de copiarla por hábito si es una yegua en la cual todos confían. Pero en la huida, no es la más rápida: los jóvenes corren más, y van adelante mirando ansiosamente para averiguar que los demás siguen por detrás. Control no hay.

Lo que nos despista es que somos otro animal. Los cazadores tienen problemas de convivencia a la hora de comer, juntos, el animal que han matado. Todos tienen hambre, y si hay discusiones, son algo serios dado que saben matar, y estan armados con garras y dientes. Entonces un adulto fuerte se muestra agresivo mostrando que no vale la pena pelear con él (suele ser el macho), se pone dominante, y los demás le obedecen y le reconocen como su líder. Incluso señalan su sumisión con gestos específicos si él se enfada, intentan complacerle dándole  aseo, y le encuentran atractivo. Ya que es él quien controla todos los recursos, merece la pena cultivar buenas relaciones con él.  Además, estos sumisos reconocen el estatus de cada uno cuando hay cualquier competición, de forma que acaban viviendo en paz.

Nuestro primo más cercano, el chimpancé, se comporta así. Y hay restos de este entendimiento instintivo le la organización social tambien en nosotros, en la manera en que reconocemos la autoridad y la obedecemos, en nuestra lucha por el estatus social, en la manera en que pedimos perdón delante de la autoridad cuando se muestra enfadado, en la manera que queremos ser amigos del famoso.

Los caballos salvajes no tienen este problema, ya que no tienen competición entre ellos por la comida rica y amontonada. Su comida natural está en todos lados, y tampoco es rico. Su problema empieza en nuestras manos cuando provocamos la competición dándoles la comida rica en cubos. Pelean. Los que vencen aprenden que la agresión paga bien, mientras los que pierden aprenden que será mejor ceder. Parece que hemos creado una jerarquía de dominancia como la del chimpancé, pero es totalmente distinta.

Primeramente, el “jefe” no dicta nada salvo “vete”. No controla otros aspectos del comportamiento. Los demás no le obedecen, le evitan. Por eso, los científicos prefieren llamarlo “orden de evitación”.

Segundo, la jerarquía no asegura la paz. Los caballos siguen peleando a la hora de comer por años si no organizamos nuestro manejo para evitarlo. Científicamente, el objetivo de una jerarquía de dominancia es que se mantenga la paz, cuando todos reconocen su estatus. Muchos libros dicen que es así con los caballos. ¿No usan sus ojos? Un estudio científico da los números de agresiones que se dan entre caballos durante una hora (orejas atrás, embistes, mordiscos, coces): caballos salvajes, 0.025; caballos domésticos a la hora de darles pienso, 47. Son los depredadores, como los perros, que llegan a una jerarquía pacífica después de una sola buena pelea. Los caballos no. Si utilizamos nuestros ojos para mirar en vez de leer fantasías, lo vemos en seguida.

Tercero, el jefe no es el líder del grupo. Esto esta probado muchas veces por los científicos, aunque todavía muchos que no saben, dicen que sí. Creo que han visto que cuando llaman a sus caballos domésticos para comer, viene el jefe adelante. Pero es porque los demás están evitándole. Cuando escapan es  cuando se revela el líder verdadero, que es otro caballo al que siguen los demás. No les gusta el jefe, le evitan.

Cuarto, cuando hay un semental, no es el jefe, ni el líder (también, muchos estudios científicos lo prueban). Las yeguas le dan caña, aunque es el más fuerte y el más experto en pelear.

Quinto, y casi lo más importante, es que los caballos no tienen señales de sumisión. Por eso, no entienden la obediencia como concepto, ni la autoridad.

Desafortunadamente, muchos creen que los movimientos de la boca, como si el caballo fuera comiendo, y el bajar la cabeza mientras anda, son señales de sumisión. Esta creencia ha dado como resultado el abuso de ciertos caballos en el picadero redondo y muy mala fama para este trabajo entre los científicos. Por eso, necesitamos examinarla en detalle.

No hay ninguna base para esta idea. Ningún estudio científico ha conseguido encontrar señales de sumisión equino (excepto la evitación) a pesar de tener ojos profesionales sobre el tema por miles de horas.

Son estiramientos de los músculos que el caballo contrae fuertemente cuando está tenso, a menudo por miedo. Levanta la cabeza por contraer los músculos de arriba; cierra muy firmemente la boca, que se seca debido a la adrenalina; contrae todos los músculos de su dorso y no puede meter sus pies por debajo de la masa. Cuando se da cuenta que no hay peligro ni amenaza, se encuentra incómodo por estas contracturas, y recupera su comodidad estirándolos. Mueve la boca suavemente, recuperando el flujo de la saliva. Estira su cuello abajo para estirar el dorso, como nos doblamos para estirar el nuestro. No son señales sociales, el caballo hace lo mismo cuando está sólo.

Todos los que hemos visto las peleas entre caballos a la hora de comer, sabemos que cuando un “jefe” arrincona uno tímido, le hace daño precisamente porque el tímido no tiene manera de decir “no me ataques, me rindo ya” – es decir, no tiene señales de sumisión que apagan el ataque. Nunca le vemos bajando su cabeza al suelo en este momento. Si no puede escapar, será atacado. Es por miedo a que esto ocurra por lo que muchos se niegan a soltar sus caballos con otros.

Además, si un caballo huye de otro animal, ¿no seria un suicidio señalar su sumisión después de un rato aunque el animal no le ataca abiertamente? Así el lobo tendrá sólo que trotar por detrás de un caballo para que el pobre señale su sumisión y se deje comer. Un animal de presa no se somete a un dominante o un agresor: huye. No es un chimpancé.

Tampoco un caballo sigue a un dominante: le evita. De todos los domadores de esta época creo que es sólo Mark Rashid que ha visto la diferencia entre la dominancia y el liderazgo y sus efectos sobre el caballo.

Uno de los problemas que sufre la doma natural es el comercialismo, las máquinas de publicidad que algunos han creado para hacerse famosos, ganar nuestra admiración, y rendirnos ciegos a la evidencia de nuestros propios ojos y sentido común. No cuesta ver la evitación del jefe enfadado, ni que los caballos siguen peleando a la hora de comer. No cuesta mucho ver que si tenemos que repetir una serie de ejercicios por años, no estamos usando un sistema natural sino una forma de aprendizaje, por lo bien que se a hecho. No cuesta mucho entender que para un animal que depende de sus pies para su vida, forzarle al suelo será una trauma (Si quieres la ciencia, el caballo queda pasivo en este punto por una subida fuerte de la beta endorfina, morfina producida por el cerebro cuando estamos en un estado de shoc. También hay una subida fuerte de cortisol, que significa que el animal está altamente estresado. Algunos no saben del cortisol y piensan que el caballo está placidamente hipnotizado, cosa que tampoco puede ocurrir en un cerebro de tipo equino. Para los que practican el “imprinting” de forma fuerte, lo siento, pero el potrillo está súper estresado lo mismo si le tumbamos forzado.)

Otro de los problemas es que es difícil llegar a los estudios científicos que pueden salvarnos de tales errores y malos tratos. Y tengo también una queja a los científicos mismos: han ido cambiando la definición de la palabra dominancia hasta que no quiere decir lo que correctamente entendemos. Es decir, incluso si llegamos a los estudios, es demasiado fácil malentenderlos si no tenemos la formación necesario.

Sin embargo, hay muchos estudios que prueban que no es sólo nuestra opinión personal que dice que ciertas prácticas son buenas y otras no tanto. Está comprobado que el caballo mantenido en pasto con compañía es más fácil para domar que su hermano mantenido aislado en cuadra, y que el caballo con estereotipias aprende más despacio que el normal.. Los etólogos critican, y con razón, el domador que entra al picadero redondo con un caballo ya aterrorizado (cosa bastante normal aquí debido a la serreta), le arranca a galopar con un actitud dominante, y el pobre pasa horas galopando hasta que se agota. Critican, y con razón, la práctica de tumbar los caballos y malinterpretar su estado de shoc profundo. Han demostrado que en la recuperación de los caballos maltratados, el uso del refuerzo positivo (premios) tiene más éxito que los refuerzos negativos (la aplicación y cesión de presiones). Y están, con razón, muy enfadados que una serie de tales ejercicios está ahora vendido sobre el título “etología equina”. La etología es una disciplina académica que se estudia durante años. Un etólogo eminente dice “ llamar a esto etología es como acreditar como farmacéutico a un vendedor de aspirinas”.

Creo que todos nosotros aficionados de la doma natural, queremos evitar los malos tratos tanto psíquicos como físicos y buscamos las soluciones en la doma natural. Espero que estemos más aficionados a la verdad que a las exageraciones y a la falsedad. Pero, cuando hay  diferencias entre los profesores ¿a quién creemos? ¿Cómo vamos a unirnos contra el enemigo de afuera, como hacen los caballos? No digo que hay sólo una forma de practicar, al contrario la doma natural se practica dentro de todas las formas de doma; tenemos cada uno nuestra personalidad y cada uno tiene que encontrar un estilo de trabajo que se le adecue que no tiene porque ser igual para todos. La yegua, el semental, el potrillo, los jóvenes, tienen papeles distintos en la manada, sin embargo es una manada. Para enfrentarnos con los malos tratos de la doma bruta, tenemos que unirnos. La unión es la fuerza, como saben los caballos.

Por eso, me alegro mucho de ver esta revista, que nos da la oportunidad de hablar abiertamente de estas diferencias, examinar las bases de nuestras prácticas, aprender unos de otros, evitar las colisiones y avanzar unidos respetando nuestros papeles distintos. Espero que podamos basar nuestras prácticas en los conocimientos científicos comprobados con los cuales no hay discusión, aunque los ponemos en práctica en estilos distintos. Esta parte es para nosotros los profesores. Como los caballos, no estamos en competición unos con otros sino todos contra los malos tratos.

Para los aficionados y principiantes, el mejor consejo que tengo es: usa tus ojos. Observa. Pasa tiempo entre los caballos, no pidiéndoles nada ni intentando interpretar su comportamiento desde el punto de vista chimpancé. Observa. Cuando sabes ver si el caballo está bien y a gusto, es cuando puedes juzgar si el trabajo está bien hecho o no. El caballo mismo es nuestro mejor profesor, y los catedráticos están sueltos en la montaña viviendo como dios manda. Cuando los estudiamos, es cuando nos damos cuenta cuanto nuestro manejo, mantenimiento y monta puede trastornarles si no seguimos el camino natural.

La etología equina y otras disciplinas científicas que examinan el comportamiento. Lucy Rees

Hay mucha confusión en el mundo ecuestre, y sobre todo en el mundo de la doma natural, sobre el significado de ciertas palabras y acercamientos al estudio de las varias facetas del comportamiento. Por eso, espero aclarar algunas cositas….

La palabra etología viene del griego: ethos, los principios y morales que regulan el comportamiento, logos razón, lógica, entonces ciencia o estudio.

El comportamiento animal se dirige a conseguir la sobre vivencia del animal y la transmisión de su genética a la próxima generación. La selección natural asegura que el animal salvaje en su entorno natural se comporta con esta lógica. No quiere decir que está consciente de ella cuando actúa. A menudo es simplemente programado así, el efecto de su genética, que dictamina que actúa como sus progenitores. En un entorno antinatural o doméstico sigue su programación genética, comportándose de misma forma aunque puede tener resultados nefastas o fatales.

Entonces la etología estudia el animal salvaje en su entorno natural para entender la lógica de su conducta. Paradójica-mente  estos estudios nos han llevado a entender el comportamiento a veces aparentemente poco lógico de los animales domésticos.

DSC00496

Como estudio académico, la etología se arrancó en los 1950s con Niko Tinbergen y Konrad Lorenz, quienes estudiaron sobre todo los instintos, los comportamientos innatos o hereditarios seleccionados durante la evolución del animal para adaptarle a su nicho ecológico. A menudo son como conexiones cerebrales ya hechas, o respuestas provocadas por los cambios hormonales que acompañan las estaciones del año, la edad del animal, o las feromonas. Al percibir el estímulo adecuado, el animal reacciona de forma relativamente fija.

Las conexiones adquiridas por el aprendizaje, que son individuales y no hereditarias, se estudió en otra ciencia, la psicología animal experimental.

El instinto y el aprendizaje.    Aunque Lorenz en particular destacó una distinción rígida entre estas dos formas de conexión entre estímulo y respuesta, hoy día vemos que los comportamientos innatos suelen necesitar los estímulos y experiencia dados por el entorno natural para desarrollarse correctamente. En particular, el comportamiento social normal depende de la creación del animal dentro de un entorno social de forma natural.

Además, el aprendizaje tiene una base hereditaria en que los animales aprenden ciertas reacciones con tanta facilidad que aparecen instintivas, y otras sólo con dificultad. Un ejemplo equino es el respeto para el espacio individual de otro. Todos los caballos criados en una manada natural lo aprenden de los demás, de forma que nos parece inevitable y normal. Sin embargo los criados aislados en cuadra a menudo carecen este respeto. Si les enseñamos de manera adecuada, lo aprenden tan rápido que parece que ya tienen un espacio mental diseñado para recibir esta aprendizaje. El paso español les cuesta mucho más.

Estamos familiarizados en el mundo equino con los conceptos de genotipo y fenotipo, sabiendo que un semental pequeño puede ser genéticamente pequeño o genéticamente grande pero mal alimentado durante su crecimiento. Sus hijos reciben su genética, no su experiencia nutricional. De misma forma, podemos tener un caballo con comportamiento anormal que transmite esta característica a sus hijos, o puede ser que no, que sus dificultades deriven de su mal manejo y creación. No lo tenemos tan claro en el asunto del comportamiento como en lo físico, cómo el componente genética interacciona con el entorno.

Tinbergen analizó las causas del comportamiento de manera que se ha comprobado todavía válida. Primero, hay la selección natural: los animales que se comportan así sobreviven mejor que los que no. Según Aristóteles estas se llaman causas finales.

Lo que impulsa al animal a actuar en un momento dado normalmente no es una causa final sino una causa próxima o motivación. No bebemos porque estamos concientes del peligro de morirnos, sino porque tenemos sed.

Este impulso o motivación para actuar cambia según el estado fisiológico del animal, su edad etc. La etología estudia cómo, cuando y porque actúa, la búsqueda del estímulo adecuado (comportamiento apetitivo), la manera en que la alta motivación puede llevar un animal a aceptar un estímulo inadecuado, la manera de completar o consumir el comportamiento, la expresión de frustración…en fin, cómo las causas finales y próximas dirigen el comportamiento. Un animal puede encontrarse impulsado hacia dos acciones incompatibles a la vez, dando lugar al conflicto, expresado de forma típica del especie.

La motivación. Los primeros intentos a formar una teoría completa de la motivación fueron prematuros: no había la base de datos fisiológicos y neuroanatomicos que tenemos ahora. Pues, estos intentos fracasaron, con grandes discusiones que tenían dos efectos.

El conductivismo. Hartos de las discusiones, algunos, sobre todo el gran Skinner, decidieron ignorar las cuestiones de motivación u estados internos. “El cerebro es una caja negra que no se puede abrir” declararon, y se dedicaron a examinar cómo se forma una respuesta a un estímulo, los efectos del refuerzo y el castigo, la formación del hábito de responder, cuanto y como reforzar, etc. Entonces el conductivismo formó gran parte de la psicología animal experimental y la teoría del aprendizaje. La mayoría del trabajo fue en laboratorio y los investigadores ignoraron el comportamiento innato o lo del animal en su vida real.

Es precisamente esto tipo de simplificación que a veces clarifica una situación compleja, dejándonos ver como dos factores se influyen: en este caso, como conectar estímulo y respuesta efectivamente. Los resultados de Skinner han tenido gran influencia sobre el entrenamiento de las ratas, los perros, los delfines y muchos otros animales; han influido también nuestras ideas sobre la psicología humana. Sólo los domadores de caballos no han prestado mucha atención.

Sus hallazgos confirmaron por completo la inutilidad del castigo como manera de enseñar. El castigo está capaz de suprimir una respuesta durante una temporada aunque nunca de eliminarla por completo. No es capaz de enseñar la respuesta correcta. Es algo que los domadores y jinetes todavía tienen que asimilar. Otro fallo típico es la falta de apreciación del poder del refuerzo, sea positivo o negativo, y su aplicación correcto.

El segundo efecto de las discusiones fue el análisis detallado de motivaciones  específicas – el hambre fue el primero – que nos ayudaron a aclarar las formas distintas de motivación sin ponerlas todas en la misma caja teórica.  Estos estudios mostraron el efecto de retroalimentación negativa que tiene la consumación sobre la motivación: el acto de beber apaga el sed. Nos aclararon las bases del estrés del comportamiento, concepto clave en la conducta de los animales domésticos, que se derive de la falta de los estímulos naturales que disparan los actos de consumación.

Por medio del conductivismo se puede enseñar a un animal actuar contra su propio motivación innata, pero no cambia la motivación. Un semental que ha aprendido a respetar el pastor eléctrica no la pasará incluso cuando hay una yegua con celo al otro lado, pero no cambia sus ganas….

El antropomorfismo, la idea que los animales se comportan por los mismos motivos como nosotros, es nuestra manera instintiva pero erróneo de tratar con ellos. Nos lleva a ideas absurdos como atribuirles la conciencia de culpabilidad o la capacidad de mentir.  Desde Descartes el acercamiento científico ha sido lo de declarar que los animales son autómatas sin alma o sentimiento. Es otra simplificación que nos ha ayudado a examinar los mecanismos del comportamiento; a la vez ha llevado a mucho abuso en el laboratorio.

Hoy día la neurociencia nos demuestra que los mamíferos como el perro, el caballo y los primates sí tienen emociones igual de fuertes como las nuestras, aunque les falta la conciencia del “yo” que complica tanto nuestras emociones. Les falta también la capacidad de racionalizar sobre sus emociones, cosa que es difícil incluso para nosotros. Cada animal responde a sus estados emocionales según sus tácticas de sobrevivir en su entorno natural: es decir que sí, estas respuestas son bastante automáticas. No quiere decir que el animal experiencia el miedo, la alegría o la ausencia de su cría o compañero hermanado de forma distinta que nosotros: la crueldad hacia ellos es igual que la crueldad hacia los niños pequeños, que tampoco son capaces de racionalizar o contemplar sus experiencias.

El estudio de las emociones y como funcionan está todavía desarrollándose. Se base mucho en los paralelismos que se ve entre el cerebro humano y lo del animal, sobre todo en los centros emocionales, y los entre las reacciones fisiológicos. Aclara los limitaciones del conductivismo, que ignora el efecto del estado emocional sobre el aprendizaje, la motivación o el bienestar del animal.

La ciencia cognitiva, en contraste, se desarrolló más tarde que la etología o el conductivismo, impulsado por las investigaciones sobre la inteligencia artificial. Considera los mecanismos del pensamiento mismo: cómo las sensaciones crudas se analizan para llegar a percepciones, cómo se forma conceptos, cómo se hacen decisiones utilizando estos conceptos.

Está claro que tenemos mucha más habilidad para formar conceptos que los animales. Esta parte de nuestro cerebro es enorme comparado con las suyas, mientras la parte que trata con las emociones es igual en el hombre y el caballo. No quiere decir que no están capaces de formar conceptos sencillos, pero otra vez tenemos que tener cuidado con la trampa del antropomorfismo, el pensar que un caballo entiende y piensa como nosotros. Sin embargo, notamos que un caballo de trabajo, por ejemplo uno de ganado, trata diariamente con unas situaciones tan variadas que está claro que entiende su trabajo, no sólo que responde mecánicamente a las ayudas. El caballo de doma vaquera de pista (o un perro pastor de competición) está bastante perdido con el ganado en el monte, mientras uno de vacas de verdad está actuando antes que le demos las ayudas – y es capaz de “desobedecer” a veces cuando percibe algo que nosotros no. Se da cuenta también que su doma es distinta. El caballo de trabajo tiene unas clases básicas, y le ponemos a trabajar para que aprenda el resto sobre la marcha, no gastamos tiempo repitiendo ejercicios en la pista. El caballo de polo o horseball es igual.

Es típico de los domadores western de estilo “natural”, que aprecian y utilizan la habilidad del caballo de formar conceptos: los tan importantes hermanos Dorrance y Ray Hunt fueron vaqueros, su forma de pensar estaba condicionada por la necesidad de usar el caballo diariamente en el trabajo. Los domadores de pista y de competición usan poco el aprendizaje de conceptos: de hecho, no les gusta nada que el caballo “piense por delante” de ellos. Puede ser porque estas domas salen más de lo militar donde, como dice nuestro poeta Tennyson, “ lo suyo no fue racionalizar el porqué, lo suyo fue hacer y morir.”

La etología y la doma natural Hoy día la palabra natural se ha puesto algo de moda en el mundo ecuestre, un mundo donde la mala aplicación de palabras es bastante normal. Oímos, por ejemplo, en la doma clásica los elogios de la elegancia, la des-contracción y la ligereza mientras vemos jinetes con sus caras contorsionadas por tensión tirando de las riendas.

Pues, ¿qué quiere decir “ doma natural”? De cierta forma es una contradicción puesto que no es natural domar un caballo para que lleve una persona en su dorso. Quizás es por esta contradicción inherente que han aparecido formas tan distintas llamadas naturaletológicaracionalindia, acabando con la gente confusa.

Algunas usan las leyes naturales del aprendizaje definidos por el conductivismo, por medio del refuerzo negativo: la aplicación y cesión de las presiones corporales. Lo que confunde a la gente es que hoy día estos ejercicios están promocionados en el Internet por el término etología equina, con la cual tienen nada que ver. Los caballos no se manipulan unos a otros por medio de presiones corporales, y el conductivismo es la otra cara de la moneda de la etología.

La doma racional empieza por tumbar el caballo al suelo, inundándole con las hormonas de “shock”, que le rinden pasivo. Correctamente no reclama ser natural, aunque otras formas que se llaman naturales emplean la misma técnica. La doma india argentina se basa en la insensibilización radical, algo forzada, del caballo; tampoco se llama natural.

Otras emplean entendimientos más basados en la etología, es decir, buscando utilizar los instintos del caballo: lo del potro de buscar compañía y seguirlo. Desafortunadamente, estos entendimientos a menudo están contaminados por el antropomorfismo. La observación nos demuestra que el caballo no tiene gestos de sumisión, ni se acerca, hacia un animal con actitud dominante: esto le llevaría a la muerte pronta en su entorno natural. Es comportamiento chimpancé o humano, no equino.

La mía “doma natural” se basa en la etología equina, apoyada donde sea necesario por la teoría de aprendizaje y la neurociencia. Por eso, he pasado no sé cuántos cientos o miles de horas estudiando los caballos salvajes, viendo que en su sociedad faltan jefes y competiciones por el poder. La supervivencia es lo que les manda. Buscan la compañía y el apoyo de otros, con los cuales se sincronizan sus movimientos y sobre todo cuando se sienten inseguros. Cuando entramos en esta dinámica con ellos, están a gusto siguiendo los movimientos de nuestros cuerpos cuando les montamos.

La importancia de la observación. Lo que marca nuestra vida moderna es falta de contacto con la naturaleza y falta de observación de ella. Nos lanzamos a la práctica con ideas que a menudo no corresponden a los hechos observables por nuestros propios ojos, complicándonos la vida bastante. La ciencia siempre empieza por la observación de datos. Cuando hay bastantes datos para ver pautas, se forma una hipótesis sobre lo que está pasando, que se prueba contra sus expectativas en situaciones experimentales o diferentes hasta ver si es verdad o no. Un poco más ciencia y menos creencia a ciegas ayudaría a nuestras relaciones con nuestros caballos.

Incluso si no tenemos el tiempo de estudiar la etología en profundidad, todos tenemos el tiempo para intentar limpiar la cabeza del antropomorfismo y las ideas implantadas por otros, y usar nuestros ojos. Me sorprende, por ejemplo, que la idea mencionada arriba, que el caballo señala su sumisión frente a la dominancia por bajar su cabeza y acercarse, ha recibido tanta aceptación. No es difícil observar los caballos domésticos competiendo por la comida (cosa que nunca pasa en la naturaleza) y verificar que no pueden apagar la agresión por un gesto de sumisión: ellos se alejan, o sufren daño.

No me creas, por favor. Vete a ver, y no sólo una vez (que puede ser casualidad), ni dos (hay doble casualidades también), sino hasta cincuenta veces, haciendo una lista de lo que pasó cada vez.  Incluso si no llegas a contemplar el significado profundo de lo que has visto, habrás hecho el primer pequeño paso para estudiar la etología equina.

Lucy Rees

Mas info sobre Lucy en su pagina:

Publicado con permiso de la autora.

_______________

Quick-link to some of our posts:

Rehabilitación equina en Equilibre

Re-educación, rehabilitación, recuperación y tratamiento de caballos con resabios

La re-educación eficaz de un caballo depende de un diagnostico acertado sobre el origen del problema y un entendimiento profundo sobre el comportamiento de los caballos tanto en su estado más natural como en su domesticación.

Para poder rehabilitar eficazmente el comportamiento de los equinos, hay que considerar su naturaleza y como la evolución por selección natural les ha hecho como los conocemos hoy en dia. Solo entendiendo y reconociendo las necesidades biológicas, podemos empezar a desenredar los comportamientos conflictivos.

En caso de que vuestro caballo haya cambiado su comportamiento habitual recomendamos que contactéis con un veterinario equino para descartar el dolor o inhabilidad física como propulsor del cambio de comportamiento.

Una vez descartado el dolor y la inhabilidad física, podemos comenzar un diagnostico de comportamiento basado en nuestra experiencia y en conocimientos de las ciencias de comportamiento con énfasis en etología y psico- biología.

Dialogando con numerosos veterinarios y según su experiencia clínica, están de acuerdo en que la mayoría de conflictos son típicos del mantenimiento y manejo día a día de los caballos. Dificultades para ponerles la cabezada, el ramaleo, subirse o bajarse para transporte, el espray o en la manipulación de sus pies y cascos, exanimación tratamiento medica o herraje, son causa de mucha frustración y puede poner en peligro la integridad física de las personas.

Son dificultades evitables que a través de las ‘modificaciones de conducta’ apropiadas  se pueden solucionar con más facilidad. La modificación de conducta incluye los refuerzos, la habituación sistemática (desensibilización), condicionamiento y contra -condicionamiento clásico y operante.

La mayoría de resabios son el resultado de un mantenimiento inadecuado o anti-natural desde el punto de vista de los programas naturales de los caballos, un mal uso del castigo (abuso), o simplemente una mala enseñanza. Desgraciadamente para los caballos tambien podria ser una combinación de los tres.

Mantener caballos encerrados en cuadras, aislados de otros caballos, con una dieta altamente concentrado,  y recursos focales, va en contra de su naturaleza y da origen a muchos problemas.

Como terapeutas de comportamiento nuestro objetivo principal es asegurar un bienestar holístico de los caballos en todas las fases de mantenimiento, rehabilitación y entrenamiento. Iniciamos las sesiones con una mente abierta y aplicamos un tratamiento flexible a la necesidad de cada caballo.

No consideramos nuestro trabajo con caballos una metodología fija, ni un programa a seguir paso a paso, es una filosofía! Dicho esto, seguimos pautas y un orden de enseñanza sin establecer límites de tiempo en nuestras terapias, sin limitarnos a una sola forma de trabajar.

Utilizamos un lenguaje inteligible para el caballo y volvemos a asentar las bases de su doma/adiestramiento, confirmando las etapas positivas y reformando los que le hayan podido causar algún estrés o trauma.

Combinamos técnicas y teorías de aprendizaje conductistas con la consideración de los procesos internos como los instintitos y las respuestas emocionales, teniendo en cuenta también la gran variedad entre cada individuo.

No ponemos limites en cuanto al tiempo necesitado para la rehabilitación, ya que depende de cada caballo y las experiencias que hay tenido en su manejo. Es por esta flexibilidad que la mayoría de caballos se rehabilitan con éxito.

Pero la rehabilitación no se limita al caballo y nosotros animamos a todos los propietarios y entrenadores para estar presentes durante las sesiones con el objetivo de poder ver lo que está pasando en cada etapa. Es nuestra intención poder transmitiros los conocimientos para poder entender las razones de su comportamiento, desde el punto de vista del caballo.

Mostrándoos las señales básicas de comunicación os ayudaremos a poder interpretar algunos de sus comportamientos para el futuro. De esta forma podréis ir ajustando y mejorando vuestros comportamientos a lo largo de vuestra relación y con diferentes caballos.

Contamos con  la colaboración de etólogos, veterinarios, herradores, entrenadores y jinetes entre otros profesionales del mundo ecuestre, para asegurar un diagnostico optimo del conflicto ya sea físico o mental, adaptando nuestro trabajo a cada caballo y situación.

Si tenéis cualquier consulta sobre el rendimiento de vuestro caballo o su comportamiento, y habéis tenido problemas intentando solucionar el conflicto a través de los canales convencionales, igual les podremos ayudar.

Si optais por nuestra ayuda, les pedimos:

  • Que sean honestos sobre el comportamiento conflictivo de vuestro caballo, facilitando toda información disponible y así tendremos el máximo entendimiento sobre las posibles causas de los conflictos.
  • Mantener la mente abierta para considerar formas alternativas de recuperación y entrenamiento.
  • Estar preparado para hacer cambios en las rutinas, estos pequeños cambios muchas veces suponen un soplo de aire fresco a vuestra relación y un buen punto de partida hacia una exitosa rehabilitación.
  • Estar dispuesto a trabajar con nosotros en ayudar a vuestro caballo superar las etapas en cuestión.

La primera consulta que dura entre 1 y 2 horas la efectuamos en vuestro centro o donde este alojado habitualmente el caballos. Nuestra intención es poder conocer de primera mano los factores que puedan provocar dicho comportamiento.

Muchas veces con pequeños ajustes acertadas en el mantenimiento o manejo del caballo, el comportamiento conflictivo puede desaparecer o aminorar. En cambio hay muchas otras que se deben tratar con más minuciosidad.

Elaboramos un informe POA (Plan of action) sobre su conducta, los conflictos y los pasos remédiales para su rehabilitación eficaz, los costes estimados y un tiempo orientativo de rehabilitación. Copia de dicho informe estará siempre a la disposición del propietario.

En EQUILIBRE ofrecemos espacio y servicios de pupilaje en semi-libertad y alojamiento rural en la misma finca!

Para cualquier consulta no duden contactar con nosotros; equilibregaia@gmail.com

Enseñar a caballos mantener la calma ante un estimulo espantoso

Por Victor Ros © EQUILIBRE

La respuesta de caballos a un estimulo que les asusta es importante en cuanto a la seguridad del caballo y la del humano. No hay duda que un caballo que no se asusta de bolsas de plástico o bicicletas que pasan, hacen montas más seguras y divertidas. Hay mucho interés científico en desarrollar pruebas de reactividad en los caballos, pero se ha dedicado muy poco esfuerzo en el desarrollo de métodos de entrenamiento apropiados para reducir su miedo.

Christensen, Rundgren y Olsson (2006) de la Danish Institute of Agricultural Sciences, investigaron 3 formas de entrenamiento diferentes (habituación, de-sensibilización y contra-condicionamiento) para determinar cuál de las tres formas era más efectivo en enseñar a los caballos reaccionar de una forma calmada ante una situación de miedo.

Se utilizaron un total de 27 caballos enteros de dos años para la investigación de los tres métodos de teorías de aprendizaje clásica. Una hipótesis es que los caballos serian capaces de generalizar sobre los estímulos de prueba (bolsas de plástico) tal que, una vez familiarizados con el estimulo de prueba en una situación concreta, aparecen menos asustadizos aun cuando se incrementa la intensidad o se cambia la forma de presentar el estimulo. Los científicos querían comprobar también si métodos alternativos como la de-sensibilización y contra-condicionamiento seria más eficaces que la aproximación clásica con habituación.

Se dividieron los 27 caballos en tres grupos de 9 caballos. El primer grupo de caballos (n=9) se expusieron directamente al estimulo completo de una bolsa de nylon en encontrarse en un criterio de habituación predefinido por los experimentadores (habituación); El segundo grupo (n=9) fueron introducidos gradualmente al estimulo y habituados a cada paso antes de presentarles el estimulo completo (de- sensibilización); caballos (n=9) del tercer grupo fueron entrenados para asociar una recompensa positiva antes de exponerles al estimulo completo (contra-condicionamiento). Todos los caballos (n=27) recibieron 5 sesiones diarias de tres minutos. Sus pulsos y sus comportamientos fueron registrados.

Los resultados mostraron que los caballos del segundo grupo (de-sensibilizacion) presentaron menos reacciones de huida en su total y necesitaron menos sesiones para aprender a responder más calmadamente ante el estimulo de prueba. La de-sensibilizacion fue pues la forma que aparentemente era más efectiva con caballos en situaciones de miedo. Mas estudios se debería hacer para investigar el papel del refuerzo positivo (PR), como presentar comida, en el entrenamiento de caballos.

Reference

J.W. Christensen, M. Rundgren and K. Olsson. 2006. Training methods for horses: habituation to a frightening stimulus. Equine Veterinary Journal. 38(5): 439-443.

Authors: Christensen, J.W.; Rundgren, M.; Olsson, K.

Source: Equine Veterinary Journal, Volume 38, Number 5, September 2006 , pp. 439-443(5)

Publisher: Equine Veterinary Journal Ltd.